Unos de los escritos que mas llama mi atención acerca de la vida, fue el que escribió el salmista David unos de los escritores prolíficos de la biblia, quien escribió gran parte de uno de los libros mas leídos en la biblia, los salmos, este libro que no son mas que muchas canciones como a si se titula su nombre, gran parte de estos salmos o canciones fueron escritos bajo situaciones de la vida cotidiana que lo inspiraron a escribir.
Ahora después de leer esto pensemos en nosotros. La vida se vende como algo tan certero a nuestro parecer, que nos hace sentir que podemos hacer planes a largo plazo, por alguna razón Dios a colocado en nosotros el sentimiento de que viviremos una larga vida, cuando gozamos del divino don de la juventud pensamos que la vida no tiene fin, actuamos como aquel pobre que consigue mucho dinero y hace gastos desmedidos hasta que un día despierta en banca rota.
Al mirar la vida del ser humano en la Biblia nos damos cuenta que con la vida nada en seguro, que cada día que pasa podremos estar perdiendo la única oportunidad que tenemos para hacer lo que vinimos hacer.
Job 9:25 Mis días han sido más ligeros que un correo, Huyeron, y no vieron el bien. Pasaron cual naves veloces, como el águila que se arroja sobre la presa.
Nos quiere advertir, tenemos un soplo que desaparece, tenemos un segundo en la eternidad, tenemos una sombra que se pasa y no regresa, tenemos esta vida, que es como agua empuñada en tu mano la cual por mas que te afanes no puedes retener tenemos una única oportunidad para cumplir el propósito por el cual estamos aquí! Vivimos en un tiempo que parece que el propósito de la vida es ver cual acumula mas Riquezas. Y estamos dejando de lado el verdadero propósito por le cual estamos aquí, Si como dijo el gran maestro Jesucristo: la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee, creo que debemos reconsiderar, que es lo que esta consumiendo la mayor parte de la oportunidad que tenemos. Hoy el engaño de las riquezas, los afanes y el entretenimiento de este tiempo esta acabando con el propósito de vida de muchos. Todo esta debidamente orquestado con el único propósito que piedra la única oportunidad que tienes.
El Salmista David oro al Señor para que le ayude a entender cuál es la medida de su tiempo, Creo en lo personal que David quería a aprovechar al máximo el tiempo que tenia para estar en esta tierra, quería conocer su brevedad para no desperdiciarla en cosas innecesarias, la vida es una oportunidad que recibimos del cielo, una oportunidad para amar, disfrutar, abrazar, una gran oportunidad para ayudar y ser de bendición para otros, la gran oportunidad que muchos desperdician y aun otros desprecian, mientras que hay quienes la anhelan y pagaría todo por un poco mas de tiempo, esto me trae a la memoria una vieja historia que escuche en boca del psiquiatra Jorge Bucay.
Cuenta la historia de un hombre que tenia mucho miedo a la pobreza y tenia deseo de poder gozar su vida y pensaba que para esto tenia que trabajar fuerte un tiempo y que luego podría vivir tranquilo de lo que tenia y gozar la vida, para eso calculo que para vivir la vida que deseaba necesitaba un millón de euros, se propuso trabajar con la meta que al culminar de adquirir esa cantidad no trabajaría mas y no se dejaría llevar del deseo de querer mas así que escribió una resolución que colgó en su pared que se decía que al llegar al millón de euros gozaría de la vida y del fruto de su trabajo.
Trabajó por muchos años y cada fin de mes se sentaba hacer cuentas de lo que tenia y de lo que le restaba para alcanzar su deseo mas soñado ¡el millón de euros! Después de muchos años de trabajo un fin de mes se sentó hacer cuentas y miro que ya tenia novecientos noventa y nueve mil euros solo le faltaba un euro para alcanzar su sueño, pensó ¡no quiero trabajar un día mas! Ya estoy cansado, tengo tanto lugares que visitar y besos que dar, quiero ir donde mi familia, deseo hacer mi vida. Así que se dispuso a buscar en toda su casa a ver si podía conseguir el euro que le faltaba, busco en cada chaqueta, cada cajón y en todo lugar, encontró unos centavos acá, cincuenta centavos en un cajón y al final encontró los últimos veinticinco centavos en un viejo pantalón.
Cuando se sentó a la mesa para dar por acabado todo su trabajo, sonó alguien tocando la puerta, ¿quién será, Se pregunto no espero a nadie?, cuando fue y abrió ahí estaba, alguien vestido de negro con cara de carabela y le dijo: -Soy la muerte y ha llegado tu hora, -¡no puede ser! Dijo el, tiene que ser una broma. No!, en este momento no!, pues ya es tiempo de gozar mi vida ir a tantos lugares, conocer tantas personas, ¡amar y ser amado!. la muerte le dijo: -Es tiempo vámonos, -No por favor no, hagamos un trato, toma la mitad de todo lo que he trabajado y dame un año. -No hay trato dijo la muerte, -Esta bien déjame solo cien mil y dame un mes, tengo tantas cosas que hacer. -No hay trato dijo la muerte, -Esta bien, tómalo todo pero, ¡dame solo una semana por favor! -No hay trato dijo la muerte. -¿tengo por lo menos un minuto para escribir una nota? -Si, dijo la muerte.
Entro en la casa tomo lápiz y papel y escribió: Querido lector ten cuidado lo que haces con tu tiempo pues, yo ni con toda mi fortuna pude comprar un minuto. Dios te bendiga!
Rigoberto Rodriguez.